domingo, 23 de agosto de 2015

TRANSITORIEDAD

Lo que quiero compartir con ustedes hoy es uno de los principios del budismo, conocido como transitoriedad o Anitya.

Este principio nos dice que todo es transitorio y se encuentra en constante cambio, nada es permanente y es esta sensación de permanencia, la que finalmente nos genera resistencia y sufrimiento (duhkha) ante los cambios que se nos van presentando en la vida.

Años atrás leí un libro que se llama "quien se ha llevado mi queso" cuyo autor es Spencer Johnson, donde se habla de unas personas y ratones que deben recorrer unos laberintos en busca de queso, las personas al encontrar una cámara llena de queso rápidamente se establecen y se instalan en su zona de confort, en cambio los ratones conscientes de su entorno, siguen recorriendo el laberinto y midiendo el nivel de la cámara de queso. Después de un tiempo, el queso ya no es suficiente, así que los ratones emprenden el viaje en busca de otra cámara con queso nuevo, en cambio, las personas se quedan en la cámara vacía preguntándose y lamentándose quien se había llevado su preciado queso. Lo mismo nos pasa cuando no estamos atentos a las condiciones externas o no vivimos conscientes de este principio, pensamos que todo es permanente y nos instalamos en nuestra zona de confort, no hacemos nada para manejar los cambios y cuando nos damos cuenta, el cambio ya se ha manifestado ante nosotros, generando inseguridad, decepción y sufrimiento. 

Ahora, si quieres evitar el sufrimiento, aprende de la transitoriedad y se como los ratones de la historia, que siempre estuvieron atentos a las señales de cambio y pudieron tomar las decisiones correctas cuando éste se hizo presente. 

Espero que te haya gustado, nos vemos en la próxima entrada...

Namaste 


viernes, 14 de agosto de 2015

¿QUÉ ES LA ILUMINACIÓN?

Hola amigos, quiero compartir con ustedes esta pequeña historia que encontré por ahí, espero que les guste. :-)

<<Un mendigo había estado sentado a la orilla de un camino durante más de 30 años. Un día pasó por allí un extraño. "¿Tienes algunas monedas?", murmuró el mendigo, estirando mecánicamente el brazo con su vieja gorra. "No tengo nada que darte", respondió el extraño. Y luego preguntó, "¿Qué es eso sobre lo que estás sentado?". "Nada", replicó el mendigo, "solo una vieja caja. He estado sentado sobre ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez has mirado en su interior?", preguntó el extraño. "No", respondió el mendigo, "¿Para qué? No hay nada adentro". "Echa una mirada", insistió el extraño. El mendigo logró entreabrir la tapa. Para su asombro, incredulidad y euforia, descubrió que la caja estaba llena de oro.

Yo soy ese extraño que no tiene nada que darte y que te dice que mires en tu interior. No dentro de alguna caja - como en la parábola - sino en un lugar aún más cercano: dentro de ti mismo. "Pero no soy un mendigo", te puedo oír decir. Aquellos que no han descubierto su verdadera riqueza - la brillante joya del Ser y la profunda e inalterable paz que se encuentra en ese lugar -, son mendigos, aún cuando tengan una gran riqueza material. Buscan externamente desechos de placer o plenitud - para validación, la seguridad o el amor -, mientras en su interior tienen un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas, sino que es infinitamente más grande que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

La palabra "iluminación" evoca la idea de algún logro sobrehumano, y al ego le gusta verlo así; sin embargo, se trata simplemente de tu estado natural sentido de unión con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que, casi paradójicamente, eres tú en esencia y que, sin embargo, es mucho más grande que tú. Es el encuentro de tu verdadera naturaleza, más allá de nombres y formas.>>

Eckhart Tolle


jueves, 6 de agosto de 2015

CONTEMPLAR

Hace un par de días me consultaron acerca de mi última entrada, de cómo podía hacer para aprender a disfrutar, permitir y agradecer sin volver a caer en los mismos pensamientos negativos de siempre. Considero de verdad que es complicado y a pesar de que lo vengo practicando hace muchos años, ya había olvidado de que forma había iniciado y todas las veces que me sentí desilusionado por no poder seguir mi propio modelo de vida, bueno, aquí va una ayuda.

Haciendo una revisión de lo que sería más importante, llegue a la conclusión que para alcanzar un estado de paz interior se debe contemplar en vez de observar

Si buscas el significado de ambas palabras en el diccionario, te darás cuenta que podrían interpretarse como lo mismo pero tienen diferencias notorias.

Para empezar, observar es mirar para entender, hacerlo limita las posibilidades infinitas del universo, ya que estas tratando de ajustar lo que observas a tus paradigmas, dejando fuera todas las opciones restantes, estas buscando una explicación lógica a lo que se presenta antes tus ojos, explicación acorde con las distinciones que tienes en tu mente acerca de lo que es válido para ti o tus pares. Gran parte del conocimiento que recibimos la mayoría desde pequeños se basa solo en la observación.

Por otro lado, contemplar es disfrutar, permitir y agradecer al mismo tiempo, es mirar sin juzgar, es estar en el momento presente y atento a las infinitas posibilidades que tienes frente a ti, si a esto le agregas, que todo lo que nos rodea es transitorio, que el cambio es lo único constante, aprenderás que las alegrías de hoy cesarán y las penas de mañana también, es por ello que debes practicar este estado, aprende a adaptarte a los cambios sin juzgar y no tendrás que sufrir por nada, ya que el sufrimiento se genera por apego a lo que era y expectativas de lo que sucederá. De otra forma, si contemplas y esto te genera algún sentimiento, es ahí donde puedes utilizar la observación, pero debe ser una observación interna tratando de comprender la causa del malestar o dicha.

Como dijo Bruce Lee, se como el agua, ella se adapta a todo pero nunca pierde su esencia, sigue siendo solo agua, lo mismo debes practicar tu.

Espero que puedas poner en práctica la contemplación, con ella aprenderás a reconectarte con tu interior y podrás acallar la voces internas que te distraen y generan juicios acerca de las situaciones que vives en cada momento y que no hacen más de generar apego al pasado y expectativas sobre el futuro. 

La observación también es importante, debes utilizarla cuando sea necesario, ya que sin ella no habría sido posible recapitular en años de búsqueda y encontrar un significado lógico a lo que acabo de plantear. Observar se relaciona al aprendizaje, que nos ha permitido desarrollarnos como seres humanos y de igual forma nos ha ayudado a adaptarnos a los cambios o mejor dicho adaptar los cambios a nosotros, eso último lo dejo para su análisis personal.

Espero que estén muy bien, nos vemos en la próxima entrada.

Namaste :-)